SMED

Flexibilidad SMED (Tiempo de cambio en menos de 10 minutos) es una herramienta encaminada a la mejora de los cambios de referencia para ganar en flexibilidad para adecuarse a la demanda del cliente sin necesidad de generar stocks.

Herramienta cuyo objetivo es la reducción al máximo de los tiempos de cambio en las maquinas, optimizando el tiempo de preparación de máquinas y de materiales. Con ello se consigue una mayor flexibilidad en los cambios de referencia para adecuarse a la demanda del cliente y así reducir el nivel de lotes y stocks al minino posible.

Solicite Presupuesto

Al aplicar la técnica SMED se consiguen los siguientes beneficios:

  • Reducción de al menos el 50% del tiempo actual invertido en el cambio de herramientas.
  • Reducción del tamaño de los lotes de producción.
  • Aumento de la flexibilidad para producir diversos productos.
  • Arranques de proceso bien a la primera.
  • Reducción de los desperdicios.
  • Aumento de la productividad.
  • Disminución de los errores en los procesos de preparación, ejecución y ajuste durante el cambio de herramientas.
  • Reducción de los defectos causados por los arranques de proceso.
  • Reducción de inventarios por fabricaciones largas.
  • Reducción de los tiempos de entrega.
  • Liberación de espacio en planta.

SMED

Qué valor aporta a mi empresa?

Cuando el tiempo de cambio es alto, los lotes de producción son grandes y, por tanto, la inversión en inventario es elevada. Cuando el tiempo de cambio es insignificante se puede producir diariamente la cantidad necesaria, eliminando casi totalmente la necesidad de invertir en inventarios.

Los métodos rápidos y simples de cambio eliminan la posibilidad de errores en los ajustes de herramientas y útiles. Los nuevos métodos de cambio reducen sustancialmente los defectos y suprimen la necesidad de inspecciones.

Con cambios rápidos se puede aumentar la capacidad de la máquina. Si las máquinas funcionan siete días a la semana, 24 horas al día, una opción para tener más capacidad, sin comprar máquinas nuevas, es reducir su tiempo de cambio y preparación.

Reducir los tiempos de preparación puede significar pasar de trabajar contra almacén a fabricar bajo pedido. Dado que para algunas fábricas la inversión en el inventario de producto acabado es el mayor activo, su conversión en efectivo puede servir para financiar otras inversiones o reducir deudas.

¿A quien va dirigido?

Para empresas que quieren incrementar su flexibilidad y al mismo tiempo disminuir sus niveles de stock resulta crítico reducir al mínimo los tiempos tanto para los cambios de herramientas como para las preparaciones.