Bioterrorismo: Cuando el alimento deja de serlo y se convierte en arma

11 de marzo de 2014, diez años después del despreciable atentado ejecutado por terroristas islámicos efectuado nos hace volver la vista y una reflexión se nos plantea ante nuestros ojos.

¿Cuan fácil sería dañar a la población saboteando los elementos fundamentales de la cadena agroalimentaria?

Esta preocupación se ha tenido en cuenta por el USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) y posteriormente por la FDA (Administración de Fármacos y Alimentos). Se acuña un nuevo concepto: Food Defense.

Bacteria Anthrax

Se trata de un término colectivo utilizado por la USDA y por la FDA que engloban las actividades asociadas con “…la protección del suministro nacional de alimentos contra actos intencionados o deliberados de contaminación o alteración…”.

De manera más específica el USDA lo reconoce como ”… la protección de los productos alimenticios contra el adulterado intencionado por agentes biológicos, químicos, físicos o radioactivos”.

Con la nueva revisión de la norma de calidad y seguridad alimentaria IFS (International Food standard V6) y BRC (British Retail Consortium) se establece una primera aproximación a este nuevo concepto para las empresas agroalimentarias de la “vieja” Europa.

En concreto y más detalladamente se aborda en el capítulo 6 de la norma IFS la implementación de un plan Food Defense.

Este nuevo enfoque reorienta la normativa IFSBRC (ambas food, versión 6) a su reconocimiento por parte de las autoridades norteamericanas, país destino de multitud de empresas exportadoras.

¿Cómo abordar la implementación de un plan Food Defense?

  • Seguridad en el exterior de las instalaciones
  • Seguridad en el interior de las instalaciones
  • Seguridad en la expedición
  • Seguridad en el manejo del correo
  • Seguridad del personal

No existe una estructura particular definida, no obstante y de manera general se deben de abordar distintos factores que de manera resumida se pueden englobar en 5 grandes grupos:

Es importante mencionar que en Estados Unidos se desarrolló una metodología denominada CARVER, cuyo origen era militar y que fue adaptada por la FDA para el sector agroalimentario.

CARVER representa los seis atributos utilizados para analizar los blancos probables de un ataque:

  • Carácter crítico: ¿Qué impacto tendría un ataque sobre la salud pública y la economía?
  • Accesibilidad: ¿Qué tan fácil sería el acceso al blanco por parte de un terrorista?
  • Recuperación: ¿Qué tan bien se recuperaría el sistema de un ataque?
  • Vulnerabilidad: ¿Qué tan fácil sería llevar a cabo un ataque?
  • Efecto: ¿Cuál sería la pérdida directa que resultaría de un ataque, medida según la pérdida de producción?
  • Reconocimiento: ¿Qué tan fácil sería para un terrorista identificar el blanco?

Aún existiendo un software especifico desarrollado por FDA, por tratarse de una metodología laboriosa y compleja, es de difícil aplicación por los responsables de las empresas agroalimentarias en los que recaiga esta responsabilidad.

Es recomendable pues contar con el apoyo de técnicos externos con experiencia en este ámbito capaces de enfocar, modelizar e implementar un plan Food Defense acorde a la realidad de la empresa, sostenible desde el punto de vista económico y gobernable desde el punto de vista del técnico en que recaiga esta responsabilidad.

Con el asesoramiento técnico de iPYC, se logrará construir un plan Food Defense que garantice la seguridad de cualquier planta de procesado agroalimentario, y por ende el cumplimiento con las exigencias establecidas por las normas de seguridad alimentaria IFS (International Food Standard) y BRC (British Retail Consortium).

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